Jesús y sus discípulos entraron en Cafarnaún. El sábado fue a la sinagoga a enseñar y se quedaron asombrados de su doctrina, porque no enseñaba como los escribas, sino con autoridad. Estaba un hombre que tenía un espíritu inmundo. Jesús lo increpó:-«Sal de él.»
— Pueblo de Dios (@_Pueblo_de_Dios) 14 de enero de 2019
Y salió.
Mc1,21-28 pic.twitter.com/QMTsWrDQ4H
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