MIÉRCOLES, 17 DE JUNIO DE 2026. San Mateo (6,1-6.16-18)
EL PADRE QUE VE EN LO SECRETO
Jesús sigue orientando el comportamiento de los
discípulos. En el relato evangélico de hoy nos habla de cómo practicar la
limosna, la oración y el ayuno. Jesús nos dice: "Cuidad de no practicar
vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo
contrario no tenéis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando
hagas limosna, no mandes tocar la trompeta ante ti, como hacen los hipócritas
en las sinagogas por las calles para ser honrados por la gente; en verdad
os digo que ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuando hagas limosna,
que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en
secreto y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará...". En el fondo
el Señor Jesús nos quiere decir que los que hemos acogido los valores del Reino
debemos cumplir la voluntad del Padre sin alardes ni ostentaciones de ninguna
clase. La práctica de la justicia implicaba en aquellos tiempos estos tres
actos de piedad: la limosna, la oración y el ayuno. En aquel entonces, para
muchos estas prácticas se habían convertido en una cuestión meramente externa y
en un motivo de orgullo. En la práctica de la limosna la mano izquierda no debe
saber lo que hace la derecha. De este modo, la limosna quedará en lo secreto
donde sólo Dios ve. Lo mismo debe suceder en la oración y en el ayuno.
Busquemos a Dios en lo escondido, en el fondo de nuestro corazón. Evitemos todo
aquello que suene a propaganda, a escaparate. Esto no tiene valor ante Dios.
Todo se quedaría en el aplauso efímero de los hombres. Dios es siempre el mejor
pagador.
