SABADO, 20 DE JUNIO DE 2026. San Mateo (6,19-23)
NADIE PUEDE SER
A DOS SEÑORES
Jesús invita a centrar la vida en tesoros celestiales (amor, fe,
relaciones, servicio) en lugar de los materiales (dinero, posesiones), que son perecederos y causa
de preocupación, recordando que "donde
esté tu tesoro, allí estará tu corazón". Jesús compara el ojo con
una lámpara: si es "sano"
(simple, enfocado en lo bueno), ilumina todo; si está "enfermo" (codicioso, materialista),
sumerge el cuerpo en oscuridad, mostrando la importancia de una mirada de fe para discernir lo
verdaderamente valioso y vivir con una luz interior que no se apaga.
