MIERCOLES, 4 DE FEBRERO DE
2026. San Marcos (6,1-6)
¿DE DONDE SACA TODO ESO?
El evangelista nos
presenta a Jesús en su pueblo, en Nazaret. Allí llegó con sus discípulos. El
sábado "empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se
preguntaba asombrada: ¿De dónde saca todo eso? ¿Qué
sabiduría es esa que le han enseñado? ¿Y esos milagros de sus manos? ¿No es
este el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y
Simón? Y sus hermanas, ¿no viven con nosotros aquí? Y esto les resultaba
escandaloso". Nazaret se puede llamar su ciudad natal, porque allí vivió principalmente.
Jesús predica en la sinagoga el sábado. El hecho de no nombrar más que a María
puede indicar que José ya había muerto para entonces. Los paisanos de Jesús se
sienten altamente sorprendidos por las palabras de Jesús y también pos los
milagros que, según habían oído, había realizado. Más todavía, todo esto les
resultaba escandaloso. Entonces Jesús les decía: "No desprecian a un
profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa. No pudo hacer
allí ningún milagro, solo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se
extrañó de su falta de fe. Y recorría los pueblos de alrededor enseñando".
El Maestro desea dejar claro a sus discípulos que no siempre serán
comprendidos, acogidos y aceptados a la hora de anunciar el Evangelio. A los
discípulos, en la misma tierra natal del Maestro, les llega, por así decirlo,
la vacuna 'anti-decepción'. Lejos de apoyar a Jesús, sus vecinos manifiestan su
incredulidad. Viendo todo esto, no podemos escandalizarnos ante la
incomprensión, la indiferencia religiosa y la hostilidad. También hoy, en
diversos lugares son perseguidos los cristianos, por el mero hecho de confesar
públicamente la fe en el Dios de nuestro Señor Jesucristo. Danos, Señor Jesús,
la suficiente humildad y la audacia necesaria para anunciar tu Palabra en un
ambiente de tanta indiferencia religiosa.
