MIERCOLES, 24 DE JUNIO DE 2026. San Lucas (1,57-60.80)
"SE VA A LLAMAR JUAN"
En el Martirologio Romano leemos al respecto: Solemnidad
de la Natividad de san Juan Bautista, Precursor del Señor, que, estando aún en
el seno materno, al quedar lleno del Espíritu Santo exultó de gozo por la
próxima llegada de la salvación del género humano. Su nacimiento profetizó la
Natividad de Cristo el Señor, y su existencia brilló con tal esplendor de
gracia, que el mismo Jesucristo dijo no haber entre los nacidos de mujer nadie
tan grande como Juan el Bautista. Acerca de la Natividad de san Juan Bautista
nos dice el Evangelio de hoy (Lc1,57-60.80): "En
aquel tiempo, a Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz a un hijo.
Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran
misericordia, y se alegraban con ella. A los ocho días vinieron a circuncidar
al niño, y querían llamarlo Zacarías como a su padre; pero la madre intervino
diciendo: ¡No! Se va a llamar Juan. Y le dijeron ninguno de tus parientes se
llama así. Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase.
El pidió una tablilla y escribió: Juan es su nombre. Y todos se quedaron
maravillados. Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar
bendiciendo a Dios...". En el relato evangélico se destaca que el hijo de
Zacarías e Isabel cuando iba a ser circuncidado no recibió el nombre de su
padre, sino Juan que significa 'fiel a Dios'. De este modo se pone de relieve
la vocación de aquel niño. Juan estaba destinado a ser profeta del Altísimo, ya
que fue delante del Señor a preparar sus caminos, anunciando a su pueblo la
salvación. Él bautizó en el Jordán al Autor del bautismo. Predicó a la gente un
mensaje de conversión. Realmente, Juan Bautista hizo honor a su nombre durante
su vida. Rubricó con el martirio su fidelidad a Dios. Fue un mártir de la verdad.
