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jueves, 1 de septiembre de 2016

RELIGIÓNenLIBERTAD

Portada
En defensa de la libertad personal
Es una mujer homosexual que quiere seguir siéndolo y defiende a la coach Elena Lorenzo, su terapeuta
Rezar juntos, acoger, reflejar el amor...
La carta de la Madre Teresa a unos recién casados: una hoja de ruta para amar y dar felicidad
HEMEROTECA Según el sacerdote bloguero Dwight Longenecker
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Otras noticias
 Kino Navarro, homosexual crítico con el lobby LGTBI: no representan a muchos homosexuales, dice
 1 de septiembre: orar por el cuidado de la Creación, a ser posible con cristianos de otras iglesias
 Este domingo nace el semanario Iglesia en Aragón, de las diócesis aragonesas, con 38.000 ejemplares
 El cardenal Turkson presidirá el nuevo Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral
Evangelio del día
 No hemos pescado nada, pero, por tu palabra, echaré las redes , San Lucas 5,1-11
El santo de hoy
 Santa Teresa Margarita Redi, virgen carmelita., Dios es amor... y no es amado.
Opinión
 Del pudor a la misericordia, por Monseñor Olivier de Germay
Blogs
 Periodista saudita: La ley saudita que prohíbe golpear a la esposa suplanta la ley islámica, por Wiederholen
 Pescadores de hombres. San Ambrosio de Milán, por Néstor Mora Núñez
 En el reto de hoy, te invito a tener un detalle con alguien de tu familia, por VIVE DE CRISTO®Dominicas de Lerma
 Si quieres, quieres, por Guadalupe García
 Juan Cabo, un hombre de Dios, por Tomás

sábado, 12 de marzo de 2016

RELIGIÓNenLIBERTAD

Portada
Ana Margarita Sánchez cuenta la vida cotidiana en su convento
Quería ser modelo, le gustaba el deporte, pero Dios la llamaba a la clausura: un mes de prueba bastó
Cuaresma, un momento apropiado para utilizarlas
Cuando el demonio tienta lo hace con empeño, pero tenemos armas suficientes para vencer: 10 ejemplos
Reconocimiento a las mujeres que se consagran al hogar

domingo, 3 de enero de 2016

RELIGIÓNenLIBERTAD

Portada
Acusado de violación, su vida se derrumbaba
Cuando Kobe Bryant vivió su momento más bajo, acudió a un sacerdote católico buscando orientación
Un caso asombroso de 1944 que está siendo investigado
En el corredor de la muerte, una Medalla Milagrosa le presentó a la Virgen: la conversión de Claude
Guía de Fernando Poyatos «para una experiencia plena de la Santa Misa»

sábado, 5 de diciembre de 2015

EL PAN DE LA PALABRA: DÍA 6 DE DICIEMBRE DE 2015

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martes, 29 de septiembre de 2015

EL PAN DE LA PALABRA: DÍA 29 DE SEPTIEMBRE DE 2015

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jueves, 25 de junio de 2015

EL PAN DE LA PALABRA: DÍA 26 DE JUNIO DE 2015

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domingo, 24 de agosto de 2014

EL PAN DE LA PALABRA: DÍA 25 DE AGOSTO DE 2014

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lunes, 18 de agosto de 2014

Casi un millón de coreanos han sido testigos de la verdadera revolución que está trayendo a la Iglesia católica el Papa Francisco: el despertar de los laicos




Este sábado, casi un millón de coreanos han sido testigos de la verdadera revolución que está trayendo a la Iglesia católica el Papa Francisco. 
Los 124 mártires coreanos, asesinados entre 1791 y 1888, que el pontífice beatificó durante una misa presidida en la Puerta de Gwanghwamun, en Seúl, tenían un elemento común y caracterizador: no se trataba de sacerdotes ni religiosos; eran laicos. Algunos nunca vieron a un sacerdote en su vida.

Tras la Jornada Mundial de la Juventud en Río de Janeiro, y su peregrinación a Tierra Santa, Francisco ha venido hasta estas latitudes para presentar el mensaje que lanza a toda la Iglesia la evangelización de Corea: una Iglesia creada por laicos y regada por la sangre de laicos.

En cierto sentido, Francisco es un Papa “anticlerical”. Ciertamente su vida y palabra (basta leer sus homilías) son un testimonio del valor insustituible del sacerdocio. Ahora bien, su enseñanza no es para nada “clerical”: no le da a los obispos y sacerdotes un papel que no les corresponde ni en la vida social, ni siquiera en la vida eclesial.

Después de cinco décadas del Concilio Vaticano II, la Iglesia católica es todavía demasiado “clerical”, demasiado dependiente de sacerdotes que en ocasiones no son sólo dispensadores de los Sacramentos, sino también, “managers” de obras o instituciones, en papeles que serían más propios de los laicos. 

La verdadera revolución que trae a la Iglesia el Papa Francisco no es tanto la reforma de la Curia Romana, vital ciertamente para el testimonio cristiano, dados los problemas de los últimos años, sino sobre todo el despertar de ese “gigante dormido”, el laicado.

Incluso la reforma de la Curia Romana gira en torno a este objetivo, como lo demuestra el papel decisivo que el Papa ha dado a los laicos en la administración económica de la Santa Sede.

viernes, 8 de noviembre de 2013

MI ROSA

domingo, 2 de diciembre de 2012

TENER FE

viernes, 9 de noviembre de 2012

Santa Misa de clausura del Sínodo de los Obispos (28 de octubre de 2012)

sábado, 3 de noviembre de 2012

REFLEXIONES DEL P. ADOLFO NICOLÁS, SJ, SOBRE EL SÍNODO DE OBISPOS


El Padre General ha participado en el reciente Sínodo de Obispos sobre "La Nueva Evangelización para la transmisión de la fe cristiana". A las preguntas que le hemos hecho ha respondido así.
Confieso haber tenido ciertas dudas acerca del Sínodo antes de que comenzara. Me preguntaba: ¿vamos a movernos en la acostumbrada dirección de "más de lo mismo", o estamos dispuestos a mirar hacia adelante con valentía y creatividad?
La realidad del Sínodo ha sido compleja. Puedo indicar algunos puntos positivos, inspiradores y estimulantes (1), y otros que apuntan a ciertas áreas a las que la Iglesia, o al menos los Obispos y Padre Sinodales, incluyéndome a mí, no hemos llegado todavía (2).
1. Podemos integrar los puntos positivos en tres categorías:
a) Aportación geográfica. A esta categoría pertenecen las presentaciones que nos proporcionaron una buena información de la situación, los problemas y, con frecuencia, los sufrimientos de algunos países -especialmente del Medio Oriente, África y Asia. El hecho de que Obispos de muchos países tengan la oportunidad de comunicar y cambiar impresiones, con entera libertad, acerca de sus experiencias y opiniones, es una de las características más atractivas del Sínodo.
b) Iniciativas interesantes en curso, especialmente las que se basan en proyectos de cooperación, redes o intercambios internacionales en los que toman parte laicos y movimientos laicales comprometidos. Esto se lleva a cabo no sólo en las sesiones plenarias sino, con más frecuencia, fuera de las sesiones en conversaciones informales que tocan esos puntos.
c) Reflexiones sobre los Fundamentos. El Significado y las Dimensiones de la Nueva Evangelización. En este punto hemos sido testigos de una gran unanimidad acerca de, entre otras, las siguientes cuestiones:
*la importancia y necesidad de la experiencia religiosa (encuentro con Cristo);
*la urgencia de una buena formación espiritual e intelectual de los Nuevos Evangelizadores;
*la centralidad de la familia (la iglesia doméstica) como sitio privilegiado para el crecimiento en la Fe;
*la importancia de la parroquia y sus estructuras que necesitan ser renovadas y abrirse más y más a una mayor participación del laicado y su ministerio;
*la prioridad de la evangelización más bien que la expresión sacramental, como san Pablo decía de sí mismo: "enviado a evangelizar más que a bautizar".
*etc.
2. En cuanto a puntos "insuficientes" podría indicar los siguientes:
a) La voz del Pueblo de Dios no tiene ocasión de expresarse. Es un Sínodo de Obispos y, por eso, no se cuenta con la participación activa del Laicado aun cuando un número de expertos y "observadores" (auditores) asisten como invitados. Me hizo recordar lo que dijo Steve Job: que él estaba más interesado en escuchar las voces de los clientes que las de los productores. Y en el Sínodo todos éramos "productores".
b) Por eso era difícil evitar el sentimiento de que se trataba de una reunión de "Hombres de Iglesia afirmando la Iglesia", lo cual es ciertamente bueno pero no precisamente lo que necesitamos cuando estamos a la búsqueda de una Nueva Evangelización. Podemos caer en el peligro de buscar "más de lo mismo".
c) Falta de reflexión sobre la Primera Evangelización y por eso sabemos muy poco acerca de si y qué hemos aprendido de su larga historia y sus mejores momentos, y de lo que nos han enseñado nuestras propias equivocaciones. Esta omisión podría tener consecuencias muy negativas.
d) La deficiente consciencia y conocimiento de la Historia de la Evangelización y el papel que los Religiosos, hombres y mujeres, han desempeñado en ella. En algunos momentos la Vida Religiosa fue ignorada; en otros momentos recibió una mención casual y perentoria. No es que nosotros, los Religiosos, necesitemos ulterior confirmación: pero querría expresar mi preocupación acerca de que la Iglesia se exponga a perder su propia memoria.
e) Quizás el punto más débil fue la metodología que determinó la marcha del Sínodo, similar al viejo modo de organizar nuestras Congregaciones Generales. Espero, sin embargo, que la complejidad de la realidad y las necesidades del futuro ayudarán a la Iglesia en la tarea de ajustar sus procesos para conseguir mayores frutos apostólicos.
Obviamente fue un tiempo de mucha reflexiónaprendizaje y desafíos. La invitación a profundizar en nuestra fe, propuesta por el Santo Padre, puede ayudarnos a la hora de confrontarnos con las más profundas dimensiones de la Nueva Evangelización. La realidad que nos rodea se hahecho mucho más compleja de lo que nosotros podemos controlar individualmente, mientras que el reto original de nuestra Misión para servir a las almas y a la Iglesia, continúa y crece.
Tengo la esperanza que los jesuitas responderán a los nuevos retos con la profundidad que viene de nuestra apropiación de la espiritualidad ignaciana y de uno estudio serio de nuestro tiempo.
Rezo para que las reflexiones en nuestras comunidades y apostolados en el Año de la fe nos ayudará a renovar nuestro espíritu y nuestra misión.
P. Su intervención en el Sínodo versó sobre los "Signos Europeos de Santidad". ¿Qué significa eso? ¿No son universales los signos de santidad?
R. Naturalmente. Los signos que buscamos en un santo tienen valor universal y son expresiones de diferentes dimensiones de la vida de Dios tal como se hacen visibles entre nosotros. Hablamos aquí de caridad, compasión, servicio a los que sufren, a los que están en necesidad, solos y afligidos. Lo que yo quería decir es que nos hemos acostumbrado a estos signos sin pensar que podría haber otros signos. Si este fuera el caso, ¿no aparecería un Dios muy limitado, previsible, e incluso reducido a la capacidad europea de "ver" signos conocidos de su presencia y acción? Sin la menor sombra de duda, reconozco esos signos como buenos, creíbles y sólidos. Mi pregunta apuntaba a lo que podemos haber perdido por no descubrir otros signos; por no ser capaces de sorprendernos y asombrarnos delante de la acción creativa de Dios en "otros"; en personas que pertenecen a culturas, tradiciones y afinidades étnicas diferentes. Poco antes del Vaticano II, el P. Jean Danielou escribió un libro titulado "Santos Paganos": un libro provocativo e inspirador al mismo tiempo. Pero quizás esos santos no fueron, después de todo, paganos.
P. ¿Puede Vd. ofrecernos algunos signos de lo que considera santidad "asiática"?
R. Con mucho gusto. De hecho, anticipando esta pregunta, he consultado a expertos en la materia. Me complace decir que ha sido una consulta muy fructuosa. Déjeme darle algunos ejemplos de esos signos: piedad filial que en ocasiones alcanza niveles heroicos; la búsqueda totalmente absorbente del Absoluto, y el gran respeto que se tributa a los que se dedican a ella; la compasión como modo de vida que surge de una profunda conciencia de la fragilidad e impotencia humana; tolerancia, generosidad y aceptación de los otros; apertura de mente; reverencia, cortesía, atención a las necesidades de los otros...etc. Resumiendo: quizá pudiéramos decir que si nuestros ojos estuvieran abiertos a lo que Dios hace en las personas (¡y en los pueblos!) seríamos capaces de ver mucha más Santidad alrededor nuestro, y muchos de nosotros nos abriríamos al desafío de vivir la Vida de Dios de un modo nuevo que podría ser más adaptado a nuestro verdadero modo de ser...o al modo que Dios quiere que seamos.
P. ¿Cómo es posible que los misioneros, o la Iglesia, no hayan sido capaces de "ver" esos maravillosos signos como obra de Dios?
R. A veces es muy difícil interpretar por qué no ocurre algo. Uno tiene la tentación de acudir a explicaciones que podrían ser correctas pero también podrían ser teorías ajenas a la cuestión. Quizás no nos sentimos a gusto con un Dios de sorpresas; un Dios que no sigue necesariamente la lógica humana; un Dios que siempre saca lo mejor del corazón humano sin violentar las raíces culturales, o la religiosidad de la gente sencilla. ¿Quién sabe? Nosotros afirmamos con entusiasmo la libertad de Dios, pero no le damos ocasión de influir en nuestras vidas...O quizás hemos "visto" esos signos con respeto e incluso con asombro, pero no estamos seguros de lo que significan...o quizás somos incapaces de desarrollar una razonable teoría acerca de ellos.
P. Lo que está Vd. diciendo es que hay "santidad" fuera de la Iglesia. Pero si hay "santidad" ¿no deberíamos decir también que hay salvación?
R. ¡Por supuesto! Eso lo sabemos desde siempre. Es parte de la libertad de Dios. Dios es libre para hacer lo que Dios quiere con su pueblo (hombres y mujeres) en cualquier situación y cualquier contexto. Jesús nunca tuvo dificultad en reconocer en un soldado pagano de Roma o en una mujer extranjera, una profundidad de fe que faltaba entre sus propios discípulos. ¡Pero yo no tengo una teoría propia de salvación! ¡Así le ahorro su siguiente pregunta! Mi preocupación más profunda es encontrar cómo Dios actúa en la gente, y así cooperar con el trabajo de Dios. De este modo no me puedo equivocar: si construyo una teoría ciertamente podría equivocarme.
P. A la luz de la Nueva Evangelización, ¿cómo cree Vd. que debería presentarse la responsabilidad de la Iglesia en sus esfuerzos por llevar paz y armonía al violento mundo en que vivimos?
R. Estoy convencido de que todo lo que hacemos nace en lo más profundo de nuestro "yo", de lo interior. Es el fruto de nuestra fe, de nuestras relaciones (incluida la relación con Dios), nuestros amores y nuestras esperanzas. Si lo más profundo del "yo" está en comunión con el Dios de la Paz, Justicia y Compasión que creemos forma parte de nuestra fe, entonces viviremos, actuaremos y hablaremos Paz, Justicia y Compasión. Aunque el mundo a nuestro alrededor se haga más violento, eso no quiere decir que también nosotros nos hagamos violentos; al contrario, nuestro compromiso -nacido del corazón- con la paz y el diálogo se hace mucho más relevante y se convierte en una mejor proclamación del Evangelio en que creemos. Naturalmente esto toma diversas formas cuando pensamos en la Iglesia y muchas de las actividades e iniciativas que provienen de cristianos comprometidos.

jueves, 11 de octubre de 2012

INAUGURACIÓN DEL AÑO DE LA FE

Un día como hoy 11 de Octubre, hace 50 años, Beato Juan XXIII inauguró solemnemente el Concilio Vaticano II.
Conmemoraremos los 50 años del Concilio Vaticano II con las mejores imágenes. Un 11 de Octubre de 1962, el Beato Juan XXIII inauguró solemnemente el Concilio Vaticano II. El evento más importante de la historia de la Iglesia del siglo XX.