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sábado, 28 de abril de 2012

FIESTA DE LA DIVINA PASTORA


¿A quién seguir en estos comienzos del s. XXI? ¿En quién depositar la confianza? El Papa Juan Pablo II, en un encuentro con los jóvenes, se atrevió a soñar un mundo de personas seguidoras de Jesús. Seguir a Jesús es dejarle espacio para que pueda transformar nuestra vida, como lo hizo en María.

María, con todos los seres humanos formó un pueblo de peregrinos. Nosotros, mientras caminamos, escuchamos las pisadas de tantos hombres y mujeres que, de diferentes maneras, sienten la sed y se ponen en camino en busca de los manantiales.
El Espíritu, que estuvo  presente en María, en toda la creación y en todos los pueblos, nos empuja a caminar con los ojos abiertos, con capacidad para las sorpresas, porque nada de lo que ya hemos vivido agota lo que Dios ha preparado para los que lo aman. 
La verdadera dicha de María está en la fidelidad a la palabra oída y escuchada en el corazón. 

María aprendió a seguir a Jesús, haciendo el camino con él, paso a paso. Se vinculó incondicionalmente a la persona de Jesús, a su estilo de vida. No se concibió nunca al margen de él.

María aprendió a seguir a Jesús junto con otros seguidores. Ella “avanzó en la peregrinación de la fe” y mantuvo fielmente la unión con su Hijo hasta la Cruz.
A Ella nos encomendamos hoy y le pedimos nos proteja y acompañe

 ¡¡FELIZ DÍA DE LA DIVINA PASTORA PARA TODOS!!

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