He aquí que viene el Señor para ser bautizado. Llega de incógnita, desnudo, sin escolta, revestido de nuestra humanidad, velando si divina grandeza para engañar a la serpiente. Es poco decir que sale al encuentro de Juan como un señor que despide su séquito personal. Se le acerca como un hombre cualquiera, pecador, inclinando la cabeza para ser bautizado de mano de Juan. Éste, asombrado por esta humildad, intenta impedirlo, diciendo: “Soy yo que tengo que ser bautizado por ti y ¿tú vienes a mí?” (Mt 3,14)

Mira, hermano mío, ¡de cuántos bienes tan grandes hubiéramos sido privados, si el Señor, cediendo a la petición de Juan, hubiera renunciado al bautismo! Porque, hasta aquel momento nos estaban cerrados los cielos e inaccesible el mundo de arriba... El Maestro ¿sólo recibió el bautismo? Renovó al hombre viejo (cf Rm 6,6), le concedió la dignidad de hijo adoptivo. Porque, al instante se abrieron los cielos. El mundo visible y el mundo invisible se reconciliaron. El ejército del cielo fue transportado de alegría; los enfermos de la tierra fueron curados. Los misterios secretos fueron revelados. La hostilidad cedió el lugar a la amistad... Cristo Esposo fue bautizado. Hacía falta que se abrieran las puertas espléndidas de la morada celestial (cf Sal. 23,7). El Espíritu Santo había descendido como una paloma y la voz del Padre había resonado:.... “Este es mi Hijo bien amado”...
Por esto, os ruego: Venid, todas las tribus de las naciones, venid a la inmortalidad del bautismo. Os anuncio hoy la vida, a vosotros que estáis postrados en las tinieblas de la ignorancia. Venid a la libertad, vosotros que todavía sois esclavos. Venid al reino, vosotros que sufrís la tiranía... ¿Cómo venir? me decís. ¿Cómo? Por el agua del Espíritu Santo (Cf. Jn 3,5). Esta agua, mezclada con el Espíritu, sacia el paraíso, alegra la tierra, fecunda el mundo, regenera y vivifica al hombre, el agua en la cual Cristo fue bautizado y sobre el que Espíritu descendió.
[San Hipólito de Roma (¿ –c.235), presbítero, mártir Homilia del siglo IV para la fiesta de la Epifanía, sobre la «santa Teofanía»; PG 10, 852]

PELÍCULA de la SEMANA

¡¡Que pases un Feliz Domingo!!

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