
Martes, 29 de enero de 2019
En aquel tiempo, "llegaron la madre de Jesús y sus hermanos y, desde fuera, lo mandaron llamar. La gente que tenía sentada alrededor le decía: Mira, tu madre y tus hermanos y tus hermanas están fuera y te buscan. Él les pregunta: ¿Quiénes son mi madre y mis hermanos? Y mirando a los que estaban sentados alrededor, dice: Estos son mi madre y mis hermanos. El que haga la voluntad de Dios, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre". Los familiares de Jesús le visitan. Desde fuera lo mandan llamar. La gente que está alrededor de Jesús le dice que sus familiares están fueran y le buscan. Jesús contesta con unas palabras que no revelan frialdad de sentimientos o desprecio de los vínculos familiares. Manifiestan más bien las exigencias que lleva consigo la llamada divina, a través de la cual se va construyendo la nueva y verdadera familia de Jesús. En efecto, la escucha atenta de su palabra y el cumplimiento de la voluntad de Dios serán los rasgos que caractericen siempre al auténtico cristiano. La búsqueda fiel de la voluntad de Dios caracteriza al verdadero discípulo de Jesús.
Participa con tu comentario...
Publicar un comentario