Nos toca en este tiempo hacer realidad el mandato de Jesús: “Dadles vosotros de comer”. Confiamos en que algún día todos podrán saciarse y entonces se verá completado el sueño de Dios sobre la humanidad.
Señor, al partir el pan
resumes toda tu vida.
El pan partido nos recuerda
que has entregado tu vida,
y nos ha dado
todo lo que habías recibido del Padre.
Señor, queremos parecernos a ti.
Que la Eucaristía de hoy
nos de fuerzas e ilusión.
Señor, preparaste la cena con detalle.
Queremos preparar nuestro corazón
y participar plenamente en este encuentro.
Que tu Palabra sea nuestro alimento
en el día a día
y nos ayude a ser desprendidos.
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